Un blog para hablar de plantas. Y para irse por las ramas si fuese menester...

lunes, 18 de junio de 2012

Como chaval con zapatos nuevos.

Así me he sentido este fin de semana. Me he acercado al garden de siempre y, sorpresa-sorpresa, habían traído un montón de cactus y suculentas de un tamaño algo mayor de lo que es habitual y de especies que son algo menos corrientes de lo que estamos acostumbrados a ver. Lo mejor es que, cotilleando por debajo de uno de los bancales me encontré con estas pequeñas maravillas:

Sinningia leucotricha



Bowiea volubilis

Aún no la he trasplantado ni le he montado un armazón para sujetar la parte vegetativa. El caso es que si la dejo así, cayendo en cascada, también queda muy bien.



Rahuia peruviana. 

Es una Amaryllaceae. Lo mismo florece y me echa un floretón tipo hippeastrum.



Y alguna cosilla más.


Una de las Mammillarias más grandes que viven en casa se ha decidido a florecer y, desde luego, no ha defraudado. El tiesto es de 15, así que imaginaos el tamaño que tienen esas flores...



El Thelocactus rinconensis esta vez parece que sí se va a animar a sacar adelante los capullos. Los anteriores han abortado sistemáticamente pero con un poco más de sol y de agua da la impresión de que la cosa prosperará adecuadamente. La primera foto es del domingo; la primera impresión era que las flores iban a ser angarillas, como las de su primo el setispinus, pero no. La foto que le he hecho hoy por la tarde deja bien claro que las flores son de color rosa princesita.




Esta Sulcorebutia rauschii ha decidido reproducirse por el sistema del viviparismo, un fenómeno extraño para el que nadie parece tener una explicación satisfactoria. En este caso en concreto pienso que se debe a que los hijuelos han nacido por gemación normal por debajo de esta corteza que se le formó durante el invierno y que simplemente se han limitado a romperla al crecer.


La Portulacaria afra variegada se recupera, menos mal. La tenía en una posición bastante expuesta que por lo que se ve no le gustaba nada. Cuando estaba a punto de irse a enraizar a pastos más felices la cambié de sitio, la puse sobre una mesita sombreada y resguardada del viento y mírala qué maja se está poniendo.


Para los que llevamos unos horarios un poco de titiritero el que las Echinopsis tengan la costumbre de florecer por la noche es ideal: así podemos disfrutar plenamente de esta preciosa floración nocturna. alevosa y, sobre todo, efímera. De las dos E. subdenudata que tengo ésta es la más grande y la más curiosa: no ha amacollado nunca y hace unas flores con pétalos mucho más lanceados que su parienta más convencional.



A ver cuando se acaba la Eurocopa de fútbol, que ayer intenté publicar esta entrada y se quedó el interné completamente colgado con tanto usuario forofo de la selección...

3 comentarios:

  1. Me ha encantado la mammillaria con esas flores amarillas tan bonitas, y el chinopsis blanco es precioso, tengo unas ganas de verte¡¡¡ :)
    Repito que la mammi es preciosa

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  2. Bueno, pues ya va quedando menos. En petit comité te contaré el secreto de las fotos ;-).Yo intentaré bajar un poco antes de las dos y ya veremos en qué estado estoy para quedarme al picnic. Llevo un mes muy complicado y ese finde, para rematar, lo tengo especialmente apretado.

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  3. OK, ya me contaras tu seccreto. Siempre tendras tiempo para tus plantas :) petons guapa

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